La forma en que los estudiantes se informan ha cambiado radicalmente, por lo que el impacto en su desempeño también.
Recuerdo cómo la investigación de un tema era todo un protocolo. Uno debía hacer una estructura de contenidos a buscar, ya que el tiempo en la biblioteca era contado, además de esas busquedas agatodoras que tenian ramificaciones en libros que nos apasionaban, pero nada tenían que ver con la tarea.
Preguntar un tema en la biblioteca era algo vetado. "Osar" interrumpir a alguien en sus estudios, era sinónimo de una grosería y arrojaba como resultado una mirada firme y seria sobre la contestación a nuestra inquietud, por lo que nos debiamos esmerar en extraer el máximo conocimiento de forma autodidacta.
Los jóvenes en el pasado tenian mayores contactos verbales y personales. Respiraban más aire y hasta recibian telefonemas escurridizos por las madrugadas para conversar e intimar.
Eso ha quedado atrás, no solo por la Internet, sino por la gran disposición que existe para la interconexión. Los jóvenes son más extrovertidos y comparten más de lo que piensan y son a través de las redes sociales, sin entender, en muchos casos, que esa exposición no es solo con su compañero o amigo de clase, sino con miles de millones de usuarios que estan dispuestos a exponer cualquier tema que sea clave para su posición en la red.
Los usuarios estamos más dispuestos a colaborar y a compartir nuestro conocimiento, vía comentarios y opiniones que hacen de la enseñanza una plática entre iguales.
La cantidad de información que podemos extraer de la internet es impresionante, es tal cual si quisieramos almacenar cada gota de una cascada y nuestra capacidad fuera de la un simple vaso
La nueva cultura nos ha alcanzado. Me considero uno de tantos que pertenece a la generación sandwich del conocimiento, ya que fuimos educados con el sistema tradicional y laboramos con las nuevas tecnologías. Lo interesante es proponerse qué parte del relleno del sandwich quiero ser... el jamón, el picante o simplemente el pedazo de cebolla que se cayó fuera del pan.
Gracias por visitar nuestro Blog.
ResponderEliminarMe gusto mucho tu texto, me identifico plenamente con él.
veronica